Pekín, Beijing o 北京. Llámala como quieras, pero prepárate para el caos, la historia, los contrastes… y para enamorarte, aunque al principio no lo veas venir.
Nosotros pasamos cuatro noches en Pekín al inicio de nuestro itinerario de 21 días por China, y aunque sabíamos que era una ciudad enorme y con mucho que ver, no esperábamos que nos sorprendiera tanto. Aquí conviven templos budistas con rascacielos, palacios imperiales con barecitos junto a un lago, y hutongs tradicionales con pantallas LED gigantes que parecen sacadas del futuro.
En esta guía te vamos a contar todo lo que ver en Pekín, basándonos en nuestra experiencia real: qué sitios merecen la pena, cuáles son prescindibles, cómo moverse, cómo sobrevivir a los controles de acceso, qué apps necesitas, cómo conseguimos entradas para la Ciudad Prohibida o qué tramo de la Gran Muralla elegimos (y por qué).
- ¿Dónde está Pekín y cómo llegar?
- Cómo moverse por Pekín: metro y apps útiles
- La Ciudad Prohibida, el lugar más imponente que ver en Pekín
- Plaza de Tiananmen
- Jingshan Park
- Parque Beihai
- Shichahai y los lagos Quianhai
- Templo de los Lamas: uno de los templos más especiales que ver en Pekín
- Templo de Confucio
- Pasear por los hutongs: la Pekín más auténtica y cotidiana
- Torre del Tambor y Torre de la Campana
- Wangfujing Street
- Palacio de Verano
- Templo del Cielo: uno de los recintos más bellos que ver en Pekín
- Qianmen y Dashilan Street
- La Gran Muralla China: Mutianyu, uno de los tramos más épicos que ver en Pekín
- Universal Studios Beijing
- Otros sitios que ver en Pekín para considerar incluir en tu ruta
- Pekín, un viaje que lo tiene todo
¿Dónde está Pekín y cómo llegar?
Pekín (Beijing) es la capital de China y uno de los puntos más comunes de entrada al país si vienes desde Europa. Se encuentra en el noreste del país y sirve como base perfecta para explorar tanto la ciudad como joyas cercanas como la Gran Muralla China. Pekín cuenta con dos aeropuertos internacionales:
- Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital (PEK): el más veterano y uno de los más transitados del mundo.
- Aeropuerto Internacional de Daxing (PKX): nuevo, moderno y con un diseño brutal. Ideal si vuelas con aerolíneas chinas o low-cost asiáticas.
Nosotros aterrizamos en el aeropuerto internacional de Daxing (PKX) y desde allí fuimos directamente al centro en transporte público. Para que te hagas una idea cuando estés en plenos preparativos de viaje para ir a China, estas son las opciones principales para llegar del aeropuerto a la ciudad:
Metro
Súper recomendable si te manejas bien con apps. Desde Daxing sale una línea directa que te deja en unos 20 minutos en Caoqiao. Luego transbordo hasta la línea 5 (nosotros bajamos en Dengshikou). Total: 50 min, cuesta 35 CNY. Menores de 6 gratis.
Tren bala
Desde Beijing West Station, cómodo si vienes de otras ciudades chinas. Cuesta 27 CNY y te deja bastante céntrico.
Shuttle bus
Hay varios buses hacia diferentes zonas, pero tardan más de una hora y no siempre son la opción más práctica.
DiDi
Ideal si llegas tarde por la noche o llevas muchas maletas. Es como el Uber chino. Pero si vas ligero y con energía, el metro va genial.
Consejo viajero
Si llegas a Daxing, la línea de metro es muy fácil de usar y está perfectamente adaptada para turistas. Además, puedes poner las máquinas en inglés y pagar fácilmente.
Cómo moverse por Pekín: metro y apps útiles
Moverse por una ciudad de más de 21 millones de personas puede parecer intimidante, pero en Pekín es sorprendentemente fácil. Nosotros usamos casi siempre el metro, y no tuvimos ni una sola complicación.
Metro de Pekín
El metro es moderno, puntual, económico y fácil para viajeros. Todo está en pinyin y puedes cambiar el idioma en las máquinas. Cada trayecto cuesta entre 3 y 5 CNY. Menores de 6 años viajan gratis. Solo necesitas escanear el billete al entrar y salir.
Taxi, DiDi y otras opciones
Usamos DiDi (el Uber chino) desde Alipay sin problema. Desde el centro a Universal Studios Beijing nos costó 92 yuanes (~12€). Muy cómodo y práctico también para trayectos dentro de la ciudad.
A pie
Las distancias pueden ser largas, pero hay zonas ideales para caminar como los hutongs, la Ciudad Prohibida o los parques Beihai y Jingshan. Lleva calzado cómodo, agua y protégete del sol si vas en verano.
Apps útiles para moverse en Pekín
¿Cuántos días hacen falta para ver Pekín?
Pekín es gigantesca, intensa y llena de lugares históricos que merecen tiempo. No es una ciudad para ver deprisa y corriendo, pero tampoco hace falta pasar una semana entera.
Nuestra recomendación realista es pasar entre 3 y 4 días completos si es tu primera vez. Con ese tiempo podrás visitar los grandes imprescindibles, pasear con calma por sus parques y hutongs, hacer una excursión a la Gran Muralla y, lo más importante: no acabar reventado.
En Pekín hay mucho control de seguridad, entradas con reserva previa, colas inesperadas y calor intenso en verano. Todo va más lento de lo que imaginas, así que calcula tiempo de sobra. Nosotros pasamos 4 noches y casi 5 días enteros y creemos que fue lo justo para equilibrar visitas con algo de disfrute sin prisas.
Te dará tiempo a ver la Ciudad Prohibida, Tiananmen, Jingshan Park, algún templo (como el de los Lamas) y pasear por los hutongs.
Pero irás bastante a contrarreloj y tendrás que sacrificar cosas como el Palacio de Verano o la Gran Muralla.
Ya puedes añadir el Templo del Cielo, dedicar una tarde entera al Palacio de Verano (¡vale la pena!), ver los lagos de Shichahai, y hasta callejear por zonas como Qianmen o Wangfujing.
Nuestra recomendación: Puedes incluir la excursión a la Gran Muralla (te recomendamos Mutianyu), visitar templos y parques con más calma, repetir zonas que te hayan gustado o incluso añadir un plan diferente como Universal Studios Beijing si viajas con niños.
Qué ver en Pekín: mapa e imprescindibles
Pekín es una ciudad abrumadora en tamaño… pero llena de rincones que te dejan con la boca abierta. Desde palacios imperiales hasta templos budistas, desde parques con calma hasta calles que hierven de vida, esta ciudad tiene de todo. Para que no te pierdas, aquí te dejamos un mapa con los lugares que ver en Pekín en 4 días y justo debajo te los explicamos uno a uno, con nuestros consejos personales y lo que vivimos en cada sitio.
¿Cómo tener internet en Pekín? 📱
En China muchas webs y apps occidentales (Google, WhatsApp, Instagram…) están bloqueadas, así que tener internet va más allá de comprar una SIM cualquiera. Nosotros usamos una tarjeta eSIM con VPN de HolaFly que instalamos antes de viajar y nos funcionó perfectamente para usar mapas, traductores y apps chinas como Alipay o DiDi.
La Ciudad Prohibida, el lugar más imponente que ver en Pekín
La Ciudad Prohibida (o Palace Museum) es sin duda el lugar más visitado que ver en Pekín, y no es para menos: es el mayor complejo palaciego del mundo, con más de 980 edificios y 72 hectáreas que durante siglos fueron el centro del poder imperial chino.

Desde fuera ya impone, pero cuando cruzas la icónica Puerta de Tiananmen y entras por la fachada con el retrato de Mao, sabes que estás pisando historia. Todo es gigantesco, simétrico y lleno de simbolismo. Eso sí, prepárate para andar y para el calor, porque hay poca sombra y mucha piedra.
Nosotros llegamos tarde (sobre las 11:30h) y entre controles y colas, no entramos hasta la 13:00h. Y aunque nos pareció impresionante, también se nos hizo un poco repetitivo: muchos pabellones similares, mucha gente y una sensación de querer acabar tras dos horas largas de recorrido (¡y encima sin comer!). Aun así, es un lugar imprescindible en cualquier ruta por Pekín.
Plaza de Tiananmen
La Plaza de Tiananmen es uno de esos lugares que imponen por su historia, su tamaño… y su carga simbólica. Es la plaza más grande del mundo: aquí caben más de un millón de personas, y no es una exageración. También es uno de los puntos de entrada a la Ciudad Prohibida y, por tanto, un lugar imprescindible que ver en Pekín.

Más allá de lo monumental, esta plaza ha sido escenario de momentos clave en la historia moderna de China. Aquí se proclamó la República Popular China en 1949 y, aunque muchos no lo mencionan abiertamente, también fue el lugar de la trágica masacre de junio de 1989. Es difícil hablar de ello en China, y muchos locales lo esquivan por miedo o desconocimiento.
A nivel arquitectónico, destaca la Puerta de Tiananmen (la famosa con el retrato de Mao), el Zhengyangmen (la puerta sur que da acceso a la plaza), y el Mausoleo de Mao Zedong, donde está embalsamado el líder. Para entrar aquí, necesitarías cita previa, y conseguirla es bastante complicado.
Alipay, VPN, WeChat… ¿pero qué?
Si te están sonando a chino -nunca mejor dicho- las palabras Alipay, VPN, WeChat, reservar visitas, el visado, tema trenes… es que aún tienes que prepararte mejor para tu viaje a China. No te pierdas nuestra super guía de preparativos para viajar a China donde encontrarás toda la información posible para organizar un viaje a China. Y si todavía tienes más dudas, no dudes en dejarnos un comentario o escribirnos por instagram en @pedazosdemundo.
Nosotros accedimos para ir a la Ciudad Prohibida y tuvimos que pasar hasta siete controles de seguridad y tres de pasaporte. Aun así, estar allí, cruzar sus amplios espacios y ver la solemnidad del lugar es algo que impacta y que hay que vivir al menos una vez.
Jingshan Park
Si visitas la Ciudad Prohibida, sube aquí justo después. Justo al salir por la puerta norte de la Ciudad Prohibida te encuentras con un rincón que, a pesar de su sencillez, nos encantó: el Jingshan Park, también conocido como la Colina del Carbón. Este parque y mirador es el mejor remate para entender lo que acabas de ver…

Es un pequeño parque en altura con vegetación, senderos tranquilos y lo más top: una vista panorámica brutal de toda la Ciudad Prohibida y el skyline de Pekín. Nosotros subimos con el carrito de nuestra hija, y aunque fue una subida intensa (hay escaleras y rampas), valió la pena solo por el mirador. En lo alto se encuentra el Pabellón de la Primavera Eterna (Wanchunting), un pequeño templo desde donde puedes ver lo gigantesco que es Pekín y la Ciudad Prohibida. Sin duda, las mejores vistas que ver en Pekín.
Parque Beihai
Justo al oeste de Jingshan Park se encuentra el Parque Beihai (北海公园), un jardín imperial con lago incluido, caminos tranquilos y una pagoda blanca en su islote central. Es un lugar ideal para pasear sin prisa y desconectar del ritmo frenético de la ciudad.

Nosotros cruzamos desde Jingshan Park y fue uno de los momentos más tranquilos del viaje. Perfecto para respirar un poco tras visitar la Ciudad Prohibida.
Shichahai y los lagos Quianhai

Al norte del Parque Beihai se encuentra Shichahai, una zona que nos sorprendió por su vida y autenticidad. Aquí los canales se abren en forma de tres lagos, siendo el más animado el lago Quianhai.
Este barrio mezcla tradición y modernidad: casas bajas, hutongs con encanto, tiendas locales y, al caer la tarde, bares con música en directo y terrazas que dan directamente al agua. Fue una de las zonas que ver en Pekín que más nos gustó. Ideal para cenar, pasear o simplemente empaparte del ambiente pekinés más relajado.

Gastronomía local
Nosotros cenamos en un restaurante local recomendado (Yaer Li Ji) donde probamos una deliciosa ternera con puerros y shāobīng jiā ròu con carne. Además en el hutong probamos snacks típicos como las fresas caramelizadas o el Osmanthus Cake. ¡Toda una experiencia!
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Templo de los Lamas: uno de los templos más especiales que ver en Pekín
El Templo de los Lamas es el templo budista tibetano más importante fuera del Tíbet, y uno de los lugares más impresionantes que ver en Pekín si te interesa la espiritualidad y la arquitectura tradicional. Fue construido en 1694 como residencia imperial y convertido después en monasterio lamaísta.

A nosotros nos gustó mucho porque es diferente al resto de templos que habíamos visto en China. Se recorre de manera lineal y cada pabellón tiene detalles únicos. Pero sin duda, lo que más nos impactó fue el último pabellón, donde se encuentra una enorme estatua de Maitreya (el Buda del futuro) de 18 metros, tallada en una sola pieza de sándalo. Brutal, cualquier visitante tiene que ver en Pekín este sitio.
Si vas con carrito como nosotros, que sepas que no es un templo adaptado para carritos, así que si vas con peques, mejor llevar mochila portabebés.
Templo de Confucio
Muy cerca del Templo de los Lamas se encuentra el Templo de Confucio de Pekín, el segundo más grande de China dedicado al famoso filósofo. Fue construido en 1302 y aquí los emperadores rendían homenaje a Confucio, cuyos valores aún inspiran parte de la cultura china.

Nosotros lo visitamos justo después del Templo de los Lamas y, siendo sinceros, no nos impresionó tanto. Quizás fue el cansancio, o que veníamos de ver algo más espectacular. Aun así, es un lugar tranquilo, con patios arbolados y estelas de piedra con inscripciones que reflejan siglos de historia.
Pasear por los hutongs: la Pekín más auténtica y cotidiana
Una de las cosas que más disfrutamos en Pekín fue perdernos por los hutongs, esos callejones estrechos que conforman el casco antiguo de la ciudad. Aquí no hay palacios ni luces de neón, pero sí algo que cuesta encontrar en una capital como esta: vida real.
Los hutongs son pasadizos tradicionales donde las casas se organizan en torno a patios, y todavía hoy siguen habitados por locales que viven su día a día entre tenderetes, motos, gatos, vecinos que charlan y algún aseo público (¡sí, muchas de estas casas no tienen baño!).
Caminamos desde el Templo de Confucio hasta la Torre del Tambor, atravesando callejones como Guozijian Street o Huafeng Hutong. Fue como viajar en el tiempo. Ver niños jugando en la calle, puestos de frutas o barberos a pie de acera es algo que no encuentras en otros barrios.

Otros hutongs destacados de Pekín son el Dashibei Hutong, Wudaoying Hutong y Qianjing Hutong.
Torre del Tambor y Torre de la Campana
Las torres del Tambor y de la Campana están situadas al norte de los hutongs, y eran los relojes oficiales de la antigua Pekín: la campana marcaba el amanecer, y los tambores el atardecer. Fueron construidas en el siglo XIII y han sido restauradas varias veces desde entonces.

Hoy son uno de los conjuntos más reconocibles que ver en Pekín, pero siendo sinceros… no merecen mucho la pena por dentro. Nosotros llegamos casi de noche, y nos conformamos con verlas por fuera. Muchos viajeros coinciden en que lo más interesante es el espectáculo de percusión con los tambores, pero tampoco es imprescindible.
Wangfujing Street
Wangfujing Street (王府井大街) es la calle comercial más famosa que ver en Pekín. Aquí todo brilla: pantallas LED gigantes, tiendas de lujo, grandes almacenes y un ambiente que por la noche está a tope. Si te gusta el bullicio y las zonas modernas para pasear, esta calle te va a gustar.

Nosotros nos alojamos muy cerca, así que fue nuestro lugar de referencia para salir a dar una vuelta por la noche. Eso sí, si vas buscando el famoso mercado callejero con insectos o cosas raras… ya no existe desde hace años. Lo que sí hay es una pantalla LED 3D brutal y mucho movimiento de locales y turistas. Es buena zona para alojarse si quieres tener todo cerca. Por la noche es segura, iluminada y perfecta para un último paseo tras cenar.
Nuestro hotel en Pekín: Sunworld Hotel Wangfujing
Pegado a la Wangfujing Street, muy céntrico, rodeado de restaurantes y con dos supermercados de conveniencia justo debajo. Paradas de metro a escasos minutos muy convenientes.
Palacio de Verano
El Palacio de Verano es uno de esos lugares que no te esperas en una ciudad tan vibrante como Pekín. Fue creado como refugio para los emperadores en los meses calurosos y hoy es uno de los parques imperiales más bonitos de China, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y uno de los más imprescindibles que ver en Pekín.

Nosotros empezamos la visita por la Puerta Norte, casi vacía a primera hora de la mañana, y fue todo un acierto. Desde ahí recorrimos jardines, pabellones y caminos sombreados hasta llegar al lago Kunming, que ocupa gran parte del recinto. Las vistas del Puente de los Diecisiete Arcos y del famoso Barco de Mármol (una auténtica extravagancia imperial) son de postal.
Además, nos encantó el larguísimo pasillo cubierto, decorado con cientos de pinturas, y la vista de la Pagoda del Buda Fragante, aunque nosotros por practicidad no llegamos a subir arriba. Aunque tampoco lo hicimos, también se puede dar un paseo en barquita por el lago, lo que tiene que ser una maravilla.
Templo del Cielo: uno de los recintos más bellos que ver en Pekín
El Templo del Cielo es uno de esos lugares que no te esperas tan bonito… hasta que lo ves. Fue construido en 1420 y servía para que el emperador agradeciera al cielo las buenas cosechas. Es Patrimonio de la Humanidad y uno de los templos más emblemáticos que ver en Pekín.

El edificio principal, el Altar de las Buenas Cosechas, es espectacular: todo en madera, 38 metros de alto, y sin un solo clavo. Pero además del templo, el recinto es enorme (273 hectáreas), con jardines preciosos y zonas tranquilas donde los locales hacen tai chi, juegan a las cartas o pasean sin prisa.
A nosotros nos encantó. Fuimos con carrito y pudimos recorrerlo sin problema (está bastante adaptado, quitando obviamente la subida al altar central). También visitamos la Bóveda Imperial del Cielo y el curioso Muro del Eco, aunque no entendimos bien cómo funcionaba 😅.
Qianmen y Dashilan Street
Si buscas una calle animada, con historia y tiendas que mezclan lo tradicional con lo moderno, Qianmen Street y su prolongación Dashilan Street son una de las cosas más encantadoras qué ver en Pekín. Esta zona peatonal empieza justo al sur de la Plaza de Tiananmen, custodiada por la imponente puerta Zhengyangmen, y es uno de los lugares con más ambiente que ver en Pekín.

Aquí encontrarás de todo: desde tranvías antiguos (Dangdang Che) que recorren la calle, hasta souvenirs, snacks callejeros, tiendas de té, de medicina china y marcas internacionales.
Nosotros nos encontramos con un restaurante, el Fang Zhuan Chang No. 69, donde comimos unos rollitos de pato pequinés para llevar por solo 10 yuanes. Muy recomendable para una comida rápida y deliciosa.
Por cierto, como es habitual en otras zonas de Pekín, al entrar en la calle revisaron nuestro pasaporte para comprobar que estábamos “legales” en China. Así que no olvides llevarlo siempre encima.
La Gran Muralla China: Mutianyu, uno de los tramos más épicos que ver en Pekín
No hay viaje a China completo sin ver la Gran Muralla China. Es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, y cuando te plantas frente a ella por primera vez, entiendes por qué: no solo impresiona su tamaño (más de 21.000 km construidos durante 2.000 años), sino el lugar donde está, serpenteando entre montañas infinitas.
Hay varios tramos accesibles desde Pekín, pero nosotros elegimos Mutianyu, por ser menos turístico que Badaling pero igual de espectacular y con buenas infraestructuras. Para hacerlo fácil, reservamos un tour privado con la agencia Top China Travel, y fue todo un acierto: incluía recogida y regreso al hotel, conductor, entradas al recinto y al funicular, y guía en inglés durante todo el día. Nos costó 156 $ por adulto y fue una de las mejores inversiones dentro de nuestro presupuesto para viajar a China. Solo por no tener que preocuparte de horarios o transporte ya merece la pena.

Desde que llegamos a Mutianyu (a unos 70 km de Pekín), todo estuvo muy bien organizado. Primero atraviesas una zona de tiendas y restaurantes (prescindible), y después accedes al área principal con un shuttle bus gratuito que te acerca a la base del teleférico. Subimos en telesilla y bajamos también así, aunque existe un tobogán gigante muy tentador (pero con una cola larguísima, por lo que lo descartamos).
Una vez arriba, comenzamos la caminata desde la torre 14 hasta la torre 22. Aunque hay tramos bastante exigentes -en especial entre las torres 17 y 22-, las vistas panorámicas entre colinas verdes son espectaculares. La torre 17, donde la muralla forma un ángulo de 90º, fue uno de los puntos que más nos impresionaron. Allí echamos la vista atrás y pudimos ver todo el tramo recorrido. El último tramo hasta la torre 23 lo dejamos, ya que la pendiente era muy fuerte.
Universal Studios Beijing
Si vas a pasar varios días en Pekín y te apetece algo diferente, más allá de templos y monumentos, una opción muy entretenida es visitar Universal Studios Beijing. Es el primer parque de Universal en China continental y ofrece atracciones espectaculares inspiradas en franquicias como Harry Potter, Jurassic World, Kung Fu Panda o Transformers. A los que nos seguís, ya sabéis que nos fascinan los parques temáticos, y no podíamos dejar la oportunidad de visitar Universal Studios Beijing, además de Shanghai Disneyland y Hong Kong Disneyland.

Nosotros aprovechamos un lunes (día en que muchos sitios históricos están cerrados) para pasar el día allí. Llegamos en un DiDi que pedimos desde la app Alipay (nos costó 92 yuanes y tardamos unos 50 minutos), aunque también se puede llegar en metro muy fácilmente. El parque está al lado de CityWalk Beijing, con tiendas, restaurantes y ambiente desde primera hora.
Fue una experiencia muy chula, sobre todo si viajas con niños o eres fan del cine. Próximamente publicaremos una guía completa sobre Universal Studios Beijing, con consejos, rutas y atracciones que no te puedes perder.
Otros sitios que ver en Pekín para considerar incluir en tu ruta
Pekín es una ciudad enorme y, aunque intentamos exprimir al máximo nuestra visita, hubo lugares que teníamos fichados pero no llegamos a visitar por falta de tiempo o porque se nos salían un poco de ruta. Aquí te dejamos una lista rápida con otros sitios interesantes que podrías valorar incluir en tu itinerario si dispones de más días, y además los encontrarás marcados en nuestro mapa:
- Prince Gong Mansion (Gong Wanfu) y Prince Chun Mansion (Chunqin Wangfu): palacios históricos con jardines tradicionales, ideales para los que disfrutan del Pekín más señorial.
- Liulichang Jie: una calle encantadora llena de tiendas de antigüedades, arte tradicional y caligrafía.
- Cultural Palace of Nationalities: un museo dedicado a las distintas etnias de China, en un edificio imponente cerca de la plaza Tiananmen.
- Mercado de la Seda (秀水街): para amantes del regateo, ropa y souvenirs, aunque hoy está más orientado a turistas.
- Bailin Si (Templo del Bosquecillo de los Cipreses): un templo menos turístico, rodeado de vegetación y tranquilidad.
- Dongishitiao – Mezquita Dongsi: una mezquita histórica del siglo XIV que refleja la diversidad religiosa de Pekín.
- Zhihua Si: el Templo de la Transformación de la Sabiduría, joya escondida con arquitectura Ming y música budista en directo.
- Guangji Si: sede de la Asociación Budista China, poco frecuentado pero con ambiente sereno.
- Miaoying Si (Templo de la Gran Recompensa): conocido por su icónica Pagoda Blanca.
- Zhenjue Temple (Templo de las Cinco Pagodas): pequeño pero muy fotogénico, con arquitectura india budista única en China.
- Dazhong Si (Big Bell Temple): famoso por albergar una campana gigante de más de 40 toneladas.
- Baiyun Guan (Templo de la Nube Blanca): uno de los templos taoístas más importantes de la ciudad.
- Niujie, el barrio musulmán: mezcla de cultura, arquitectura islámica y gastronomía halal. Lo consideramos prescindible, pero si te pilla cerca puede merecer una vuelta rápida.
- Hongqiao Market (Pearl Market): mercado de falsificaciones y perlas, famoso entre quienes buscan compras con regateo fuerte.
- Yuanmingyuan Park (Antiguo Palacio de Verano): ruinas románticas y jardines inmensos, muy interesante para combinar con el Palacio de Verano clásico.
- St. Michael’s Church, Beijing: pequeña iglesia católica con fachada neogótica, un rincón curioso en medio del Pekín tradicional.
Pekín, un viaje que lo tiene todo
Pekín no es una ciudad que se descubra a la ligera. Es caótica y a veces abrumadora, sí, pero también es fascinante, vibrante y llena de contrastes. En pocos pasos pasas de una pagoda milenaria a un centro comercial con pantallas 3D, o de una plaza abarrotada a un callejón silencioso con ropa tendida al sol.
Para nosotros fue una mezcla de descubrimiento constante, cansancio del bueno y momentos que se quedarán grabados para siempre: las vistas desde Jingshan Park, lo épico de la Gran Muralla, el bullicio de Wangfujing, los templos, los dumplings, los parques… Pekín no es fácil, pero cuando conectas con ella, te atrapa.
Esperamos que esta guía te ayude a organizar tu visita, a evitar agobios y a disfrutar de todo lo que ver en Pekín sin prisas pero sin perderte lo importante. Recuerda que en nuestro instagram puedes encontrar las historias destacadas de todo nuestro viaje a China.
Y si ya has estado, cuéntanos qué fue lo que más te sorprendió, o si hay algún imprescindible qué ver en Pekín que no hayamos comentado. Y si estás a punto de ir… ¡que lo disfrutes como se merece!